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domingo, 7 de agosto de 2011

Hay una tradición ancestral entre las madres y/o tutoras legales de todos los niñ@s del planeta, y es que cuando una madre pasa frío, nos abriga a nosotros, puesto que la página es mía, os contaré mi anecdota, os advierto, puede llegar a ser traumática para aquel que no soporte el calor.
Era un día de verano como otro cualquiera, normal, como otros muchos días de verano, o como al resto de la humanidad nos gusta decir: "DIA DE CALUFO"  y como otras muchas personas, yo me encontraba en mi casa tan aburrido como las piedras...
Era un dia, por que no decirlo, bochornoso, y como no aguantaba más, encendí en ventilador:
 Al principio, resultaba un tanto refrescante, pero en un día de verano en el que hace 36 cº siempre gana el calor, lo que le da toda la razón a la canción:   Después de no resistir más, decidí salir a la calle para irme a alguna tienda y situarme en la zona de yogures y congelados, justo en ese momento, sucedió algo, que cambió mi vida por completo, pues mi madrina había pillado el típico resfriado de verano. Me preguntó que a donde iba, y le contesté que a dar una vuelta, entonces me gritó: Así de desabrigado?! ¡NO! TU TE PONES UNA CHAQUETA PORQUE LO DIGO YO. Justo en ese momento, vi pasar el trancurso del tiempo a cámara lenta, había empezado la lucha por la supervivencia. 
 Estaba perdido, no me daba tiempo a huir, y mi madrina había cerrado con llave la puerta, sabía que no me quedaba otra, tendría que ponerme la chaqueta, no pasaba nada, podría quitármela en la calle, pero no, demasiado fácil, tenía que haber alguna pega, y ahí estaba, mi tía venía de caravina conmigo, para asegurarse de que no me quitaba la chaqueta. Fin.